El estilo de la casa es muy importante. No podemos, por ejemplo, diseñar un jardín zen, en una casa rústica, o un jardín inglés en una casa racionalista. Así como decoramos nuestra casa, siguiendo un mismo estilo, imaginemos nuestro jardín, que no es otra cosa que un diseño con objetos vivos, al que podemos sumarle objetos de arte, piedras, agua, etc., dependiendo del gusto del propietario, que podrá ser suntuoso, más relajado del tipo minimalista o tradicional.
El observar la naturaleza es otra buena idea. Pareciera que las plantas se asocian premeditadamente en este caso. Esto es, sin duda, por el tipo de clima y suelo del lugar. Así, no mezclaremos por ejemplo, plantas tropicales como palmeras, con coníferas, ya que, visualmente, no resulta armonioso.
No conviene tampoco mezclar todas las plantas que nos gustaron en el vivero. Hay muchas especies que son muy bonitas pero que no combinan entre si. Siempre es mejor combinar distintos verdes para dar un toque de rojo o de amarillo, o plantas de follajes y formas similares para dar un toque con algo que se distinga del resto, pero nunca,que nuestro jardín se convierta en un muestrario de especies que no den descanso a nuestra vista.
Existen especies que, por su forma o su color, brindan una estética muy interesante al diseño, destacándose entre las demás, por lo que le otorgan al conjunto una propuesta única.
Diseño verde
Karina De Alzaga
156440-0043
|
|